Tras un accidente de auto en Houston, sonará tu teléfono. Será una persona amable de la compañía de seguros del otro conductor. Te preguntarán si te encuentras bien y luego dirán que solo necesitan una breve declaración grabada para tramitar tu reclamación y entender tu versión de los hechos.
Este es un momento crucial en tu caso, y es una trampa. Lo que hagas a continuación puede tener un impacto enorme en tu capacidad para obtener una indemnización justa por tus lesiones y daños.
El consejo sencillo, directo e inquebrantable de nuestro experimentado equipo de lesiones personales es: No. Debes negarte de una manera educada pero firme a la hora de dar una declaración grabada a la compañía de seguros del otro conductor.
En este artículo te explicaremos exactamente por qué.
1. El verdadero objetivo del ajustador: no se trata de ayudarte
Lo primero que debe entender es que el ajustador de la compañía aseguradora, por muy amable que parezca, no está de tu lado. Es un empleado capacitado cuyo desempeño laboral se mide por una sola cosa: ahorrarle dinero a su empresa. Ellos lo consiguen buscando maneras de denegar las reclamaciones o pagar lo menos posible.
Una declaración grabada al ajustador de seguros es una de sus herramientas más eficaces. Ellos quieren que declares, bajo la presión del momento, antes de que hayas tenido tiempo de pensar con claridad, antes de que se conozca el alcance total de tus lesiones y antes de que hayas hablado con un abogado.
Sus objetivos son:
- Encontrar cualquier motivo para atribuirte parte o la totalidad de la culpa del accidente.
- Hacerte minimizar involuntariamente tus lesiones..
- Encerrarte en una única versión de la historia que luego pueden desmontar.
- Buscar cualquier inconsistencia, por pequeña que sea, entre tu declaración y el informe policial, los registros médicos o testimonios futuros
Este es un paso clave tras cualquier tipo de accidente. Obtén más información sobre las primeras cosas que debes hacer.

2. El manual del ajustador: 7 trampas comunes en una declaración grabada
Los ajustadores de seguros están capacitados para hacer preguntas específicas. Aquí te presentamos siete trampas comunes y por qué son tan peligrosas..
Trampa 1: La pregunta casual: “¿Cómo estás hoy?”
- La pregunta: la llamada siempre comienza con esta pregunta sencilla y cortés.
- La respuesta inocente: “Estoy bien” o “Bien, gracias”.
- Cómo la usan: esta es su primera y más fácil trampa. Anotarán en su expediente: “La víctima declaró estar bien al día siguiente del accidente”. Más tarde, cuando necesites cirugía por una lesión de espalda, usarán esta declaración para argumentar que tus lesiones no deben ser tan graves.
Trampa 2: La pregunta abierta: “Solo digame qué pasó”.
- La pregunta: “¿Podrías explicarme con tus propias palabras lo que sucedió?”
- El peligro: esto te anima a hablar, a hacer conjeturas y a dar tu opinión. Podrías decir: “Iba conduciendo por el cruce y creo que el semáforo estaba en verde. El otro auto apareció de repente; quizá iba a exceso de velocidad”. El ajustador tratará tus conjeturas como hechos irrefutables e ignorará la información que te ayude.
Trampa 3: La pregunta clave: “¿Así que no viste el auto en absoluto?”
- La pregunta: “Parece que ni siquiera viste el otro auto antes del impacto, ¿verdad?”
- El peligro: esto te pone palabras en tu boca. Quizás viste el auto por un instante. Un simple “sí” puede interpretarse como que no estabas prestando atención y, por lo tanto, eres parcialmente responsable del accidente.
Trampa 4: La trampa de los detalles: “¿A qué velocidad ibas?”
- La pregunta: “¿Podrías estimar la velocidad a la que ibas?” o “¿Cuántos segundos esperaste en la señal de parada?”
- El peligro: es casi imposible recordar con precisión estos detalles después de un evento traumático. Si tu versión difiere, aunque sea mínimamente, de lo que el informe policial o un perito determine posteriormente, el ajustador utilizará esa inconsistencia para cuestionar tu credibilidad y alegar que usted es un testigo poco fiable.
Trampa 5: Lista de verificación de lesiones: “¿Dónde le duele exactamente?”
- La pregunta: “¿Además del cuello, sufrió alguna otra lesión?” (Pregunta realizada al día siguiente del accidente).
- El peligro: muchas lesiones graves tardan días o incluso semanas en manifestarse por completo. La adrenalina enmascara el dolor. Si solo mencionas que te duele el cuello el día de la llamada, y una semana después desarrollas un fuerte dolor de espalda o una conmoción cerebral, el ajustador argumentará que esas lesiones no son consecuencia del accidente porque no las mencionaste en tu declaración grabada.
Trampa 6: La trampa de las “lesiones previas”: “¿Te has lastimado la espalda alguna vez?”
- La pregunta: “¿Has sufrido alguna otra lesión en el cuello o la espalda?”
- El peligro: casi todo el mundo ha tenido alguna vez molestias y dolores leves. Si mencionas que te lastimaste la espalda hace cinco años jugando sóftbol, intentarán atribuir tu lesión actual, que es grave, a ese viejo incidente en lugar de al accidente automovilístico.
Trampa 7: La trampa de la disculpa: “¿Hay algo que creas que podrías haber hecho para evitar el accidente?”
- La pregunta: esta es una pregunta filosófica y compleja diseñada para hacerte sentir responsable.
- El peligro: una respuesta inocente como “Bueno, supongo que si hubiera salido para el trabajo un minuto más tarde…” puede tergiversarse hasta convertirse en una admisión de culpa parcial.
Conoce cómo hemos luchado con éxito contra las compañías de seguros en defensa de nuestros clientes.
3. El daño legal: cómo una declaración errónea puede arruinar tu caso
En Texas, se utiliza el concepto de “culpa comparativa modificada”. Esto significa que si se determina que tuviste parte de la culpa en tu accidente, la indemnización final puede reducirse según tu porcentaje de responsabilidad. Por ejemplo, si se determina que tuviste un 10% de culpa, tu indemnización de $100,000 se reduce a $90,000. Si se determina que tuviste un 51% o más de culpa, no recibirás nada.
La declaración grabada es la principal herramienta de la compañía de seguros para atribuirte un porcentaje de responsabilidad.
4. ¿Qué sucede con mi propia compañía de seguros? ¿Es diferente?
Este es un punto que suele generar confusión. Tu póliza de seguro es un contrato que probablemente incluye una cláusula de cooperación. Esto significa que, por lo general, debes comunicarte con tu compañía de seguros. Sin embargo, incluso en ese caso, debes tener cuidado.
Nuestro consejo es que contactes primero a un abogado, incluso antes de dar una declaración a tu propia aseguradora. Nosotros podemos asesorarte sobre cómo exponer los hechos del accidente de una manera veraz que te proteja, especialmente si necesitas presentar una reclamación por Conductor no Asegurado ante tu propia compañía de seguros.
5. Tu guión: cómo manejar la llamada telefónica del ajustador
Tú estás en todo el derecho a negarse a prestar la declaración grabada. Aquí tenemos un guión sencillo que puede seguir:
Ajustador: “Hola, le habla [Nombre] de [Compañía de seguros]. Solo necesito obtener una declaración grabada rápida sobre el accidente.
Tú: “Gracias por llamar, pero no voy a dar ninguna declaración grabada en este momento.”
Ajustador: “Pero necesitamos escuchar tu versión de los hechos para tramitar la reclamación.”
Tú: “Entiendo. Por favor, dirija toda comunicación futura a mi abogado. ¿Cuál es su nombre y un número de reclamación que mi abogado pueda consultar?”
Obtén su información y luego finaliza la llamada. Es así de sencillo
Escucha a otros clientes que confiaron en nosotros para ser su voz.
Conoce tus derechos como consumidor al contratar seguros en Texas.
6. La alternativa profesional: cómo un abogado te protege
Al contratar nuestros servicios, no tendrás que volver a comunicarte con la aseguradora del otro conductor. Nosotros nos encargamos de todo. Pero eso no significa que el ajustador no reciba información.
En lugar de una declaración informal y arriesgada, le proporcionamos a la aseguradora información de manera profesional y controlada que to protege. Esto incluye
- Una notificación formal de representación.
- El informe policial oficial.
- Tu historial médico completo y facturas.
- Una carta de reclamación redactada profesionalmente que explica de forma clara los hechos del caso, demuestra la culpabilidad del otro conductor, detalla tus lesiones y exige una indemnización justa y específica.
Esta es la forma profesional de gestionar una reclamación. Elimina todos los obstáculos y te coloca en una posición de poder.
Consigue un protector de tu lado hoy.
Contacta hoy mismo con nuestro abogado especializado en accidentes de tráfico en Houston.
No permitas que una compañía de seguros decida tu futuro. Si has sufrido lesiones en un accidente automovilístico, contáctanos hoy mismo. Ponemos a tu disposición nuestros más de 34 años de experiencia. La consulta es gratuita y confidencial, y no nos pagarás nada haste que ganemos tu caso.

